“La historia se repite, y cunde en muchos momentos la sensación de que no vamos a ser capaces de quitarnos a Sánchez de encima. Incluso miramos hacia atrás con una cierta nostalgia, olvidando lo terribles que fueron aquellos años de un socialismo envenenado.
No hubo milagros. Fueron los mismos españoles que ahora sufren el sanchismo los que echaron a FG. Los españoles y una contundente oposición que después de hacer viral el ¡váyase, señor González!, no cesó de pedir elecciones hasta conseguirlo.
A veces olvidamos que en política el poder de cambiar las cosas está en nuestro voto. Magnificamos el poder de algunos personajes, que intentan atribuirse el principio y fin de todo. Y no es así. Mientras sigamos siendo una democracia, y sobre ello no tengo la menor duda, quien pone y quita gobiernos son los españoles, por mucho que Sánchez pretenda tratarnos como sus rehenes.
Pero indudablemente el momento por el que atravesamos es muy preocupante.
A los tremendos problemas que nos acechan por la actitud autócrata de Sánchez se han unido los que se han iniciado después del cambio de Presidente en los EEUU.
Nunca imaginamos que dos meses después de la llegada de Trump a la Casa Blanca Europa estaría discutiendo sobre la cantidad de miles de millones de euros necesaria para el rearme.
En momentos como este es más que evidente el declive del prestigio de España por la nefanda gestión de Sánchez. No solamente no contamos para nada, no nos tienen en cuenta para la toma de decisiones, sino que además España es señalado como el alumno que no hace los deberes y que miente descaradamente cuando le han pillado haciendo pellas.
Muchas son las razones que suman para hacer urgente e imprescindible la convocatoria de elecciones. Segundo año sin Presupuestos, una más que acusada inestabilidad del gobierno, un gobierno dividido en el que ni siquiera los ministros mantienen el mismo voto, el chantaje permanente al que está voluntariamente sometido Sánchez, el ataque permanente del gobierno y sus socios a las instituciones del Estado… Y ahora sin prestigio en Europa.
Tenemos que volver a hacerlo. La oposición tiene que elevar su contundencia pidiendo elecciones. Vox no puede seguir acosando al PP, o no lo conseguiremos.
Ahora más que nunca repitamos: ¡Váyase, señor Sánchez!”