
Nuestro fotógrafo estaba allí. Ni que decir tiene que los dueños del jardín se dieron un susto tremendo. No esperaban que mientras disfrutaban de un baño en su piscina, este Jaguar de la foto iba a entrar de manera sorprendente. El Jaguar, como pueden apreciar, se metió directamente en el jardín para evitar un mal mayor. Afortunadamente, todo quedó en un pequeño susto para los que iban dentro del coche y para los que disfrutaban de un baño en su piscina. Que sirva como toque de atención para los vehículos que transitan por las limitadas vías de circulación de nuestras urbanizaciones.